sábado, 10 de octubre de 2015

SUCRE / Tarabuco

SUCRE / Tarabuco

Tomamos una movilidad de Potosí a Sucre a las 10:30 a.m. Tras mil paradas para recoger al personal y mil más para dejarlo, conseguimos llegar a la terminal. Una vez allí tomamos una movilidad que nos dejaría en el mercado central, donde comenzamos a buscar nuestro próximo alojamiento. Si algo teníamos claro es que lo queríamos con cocina, necesitábamos cocinar nuestros propios alimentos. 

Tras preguntar en un par de sitios, nos encontramos con unxs francesxs, con lxs que llevábamos coincidiendo desde Uyuni, que nos recomendaron el hostel en el que se hospedaban, allá fuimos y allá nos quedamos.

La ciudad de Sucre tiene 4 nombres, La plata, la Blanca, Sucre y Chumisaca.

Tras hacer las compras pertinentes en el mercado, y pasear por sus lindas calles tranquilamente, descubrimos que era el día del espectador y había un 2x1 en el cine. Dejamos preparado un rico pisto y nos fuimos a ver la peli de Everest.

Al día siguiente nos despertamos relajadamente y tras un rico y contundente desayuno, nos encaminamos al mercado negro para buscar unas zapatillas para Miqui. Allí nos aconsejaron ir a un mercado llamado 12 de octubre donde podríamos encontrar números grandes. Nos encontramos con un gran rastro de 2 mano, el cual recorrimos durante largo rato buscando la oferta y oportunidad.

Después de comer en el hostel, paseamos de nuevo por la ciudad recorriendo sus calles coronadas de majestuosos edificios blancos. 

Visitamos la casa de la libertad, donde coincidimos con una pequeña explicación sobre la independencia de Bolivia protagonizada por el general Sucre y Bolívar, los cuales habían recibido educación burguesa anteriormente en esta casa. Recoge objetos como  la carta de la independencia de Bolivia, además de otros propios de la independencia de países vecinos como la primera bandera de Argentina, recuerdos del Páramo uruguayo,...

En la plaza encontramos un cartel con la proyección de la película "El secreto de sus ojos". Un grupo de jóvenes  realizan una especie de cineforum con un pequeño debate final. Nos gustó mucho la película y disfrutamos del debate , donde pudimos observar el descontento general de la población latina con respecto a la corrupción existente en todos los países.

Nos levantamos y decidimos acudir al mirador del barrio de la Recoleta, desde donde se puede observar una vista panorámica de la ciudad y apreciar por qué la llaman la blanca. 

Dedicamos el día a pasear, sin prisas, dejándonos llevar, disfrutando el momento, la ciudad, sus gentes, que en esta zona ya se ven menos tradicionales, a penas las cholitas de los mercados. 

Por la tarde noche comenzó una gran tormenta que parecía no tener fin, rayos y truenos retumbaban fuertemente en la habitación como sí realmente estuvieran dentro. La lluvia cayó intensamente durante toda la noche, continuando por la mañana sin tregua alguna.

Desayunamos, preparamos nuestras mochilas, y como no paraba de llover, nos echamos a la calle en busca de una movilidad hasta la parada de Tarabuco. Una vez allí, calados como sopas, cogimos una trufi hasta el pueblo. Llegamos en una hora y media. Al llegar la lluvia había parado. Tratamos de buscar alojamiento, pero los dos que había estaban cerrados. Pensamos que nos tocaría regresar a Sucre, pero, en el último momento encontramos cama donde "las hermanitas", una congregación de monjas españolas, de las cuales una de ellas era de Salamanca del barrio Vidal, coincidencias de la vida.

El pueblo estaba muy tranquilo, demasiado tranquilo nos pareció a nosotrxs, a penas se veía gente por sus calles, como si estuvieran escondidos o no quisieran vernos. 

Subimos el calvario y una vez allí cominos nuestros bocatas, observando, desde las alturas la escasa actividad humana.
En la plaza, una gran estatua, representa un indígena del pueblo con un corazón en la mano y sangre en su boca, en el suelo, un soldado español sin corazón. Cuentan que ante la brutalidad y masacre de los españoles, los indígenas de la zona se levantaron, los derrotaron, les sacaron el corazón y se lo comieron, como signo de fuerza y victoria.

Por la tarde vimos un paso de procesión, la virgen del Rosario, sacado y paseado  por mujeres, dada la proximidad de la festividad.

Nos acostamos pronto. Al día siguiente acudimos al famoso mercado dominical por el que es famoso Tarabuco. Son característicos los sombreros que llevan algunxs de ellxs,  similares a cascos de combate adornados con abalorios de colores y formas diferentes.

Tratamos de llegar hasta Villa Serrano para, desde allí realizar la ruta del Che, pero nos fue imposible, las movilidades no iban hasta allá, por lo que, después de un cierto margen de tiempo, decidimos tomar una movilidad hasta Sucre. Como las plazas de autobús estaban completas, tomamos un autobús a Samaipata.



SALAR DE UYUNI

SALAR DE UYUNI.

Partimos de La Paz hacia uno de los hitos de nuestro viaje que sin duda ha sido junto con Río de Janeiro, Amazonas y Machu Picchu.

Nuestro autobús salió a las 19.30h para llegar a Uyuni 12 horas más tarde. El viaje resultó bastante cómodo a pesar de las advertencias de frío y mal estado de la carretera.

Nada más llegar a nuestro destino, sin a penas abrir los ojos, con las legañas y la babilla del sueño colgando, nos asaltan varias personas con panfletos en las manos ofreciéndonos el tour del Salar. Nuestra primera idea era pasar la noche en Uyuni, recorrer las agencias y contratar para el día siguiente. Sin embargo, ante la gran insistencia, acompañamos a Charito a su oficina, donde nos ofreció lo que estábamos buscando a un buen precio, previo regateo por salir esa misma mañana.

Desayunamos, compramos agua y fruta y a las 11 estábamos en un 4x4 camino a nuestra nueva gran aventura.

Primera parada el cementerio de trenes. Maquinas, vagonetas, y todo tipo de piezas pertenecientes a antiguos trenes, aparecen dispersas a lo largo de un gran solar, donde lxs gringxs, como nos llaman por acá a lxs extranjexs, cual niñxs pequeñxs, no parábamos de subir, bajar, saltar, correr, brincar y fotografiarnos con nuestras mejores poses.

Seguidamente fuimos a comer al primer y único hotel de sal que queda en pie en el mismo Salar, debido a que el actual gobierno de Evo Morales echó toda iniciativa privada dentro de la reserva natural del salar. En la actualidad se utiliza como lugar de comida entre los distintos grupos de tour. Próximo se encuentra un monumento al Dakar 2015, que atraviesa tierras Sudamericanas.

Tras una amena y distendida comida con nuestrxs compis de tour, entramos al Salar propiamente dicho. Y lo que se presentaba ante nuestros ojos era algo realmente impresionante y maravilloso. Un océano de sal inmensamente blanco que parecía acariciar el increíble azul del cielo, dejándonos absortxs durante un largo tiempo. Tras recuperarnos del shock del momento, y ante la insistencia del guía y la embriaguez que nos envolvía, no pudimos sucumbir a realizarnos las típicas fotos saltando, queriendo acariciar el cielo, volteando, juntxs, separadxs, e incluso las fotos chorras de guiri, de esas que dices ¨ni de coña¨...

De ahí fuimos al que iba a ser nuestro alojamiento durante la primera noche, y para nuestra sorpresa que la casa estaba ubicada en un lugar mágico rodeado de campo con unas 300 Llamas de todos los colores pastando , una laguna con un montón de Flamencos rosados que casi podías alcanzar con las manos, en frente el Salar y detrás el fascinante volcán Tunupa, el cual visitaríamos al día siguiente. Tras un matesito caliente acompañado de unas ricas pastas salimos a ver el atardecer. El cielo parecía arder entre las nubes, la luna casi llena se reflejaba en la laguna, el sonido del silencio y la inmensidad, y solo nosotrxs dos, sintiéndonos únicxs e increíblemente afortunadxs de estar ahí compartiendo tanta belleza. 

Al día siguiente nos levantamos sobre las 7.30 para desayunar y continuar con el tour. Esta vez nos tocaba subir hasta el mirador del volcán Tunupa, a una hora de subida desde los restos de momias de población Tiwanacu, encontrados en las proximidades. El paseo es agradable y las vistas bonitas, pudiendo apreciar los diferentes colores del volcán debido a sus diferentes componentes. Nos hubiera gustado subir hasta la cima del volcán pero hubiéramos tenido que salir sobre las 4 a.m., y lo pensamos demasiado tarde, y como estamos tratando de aprender, no se puede todo. Tras el descenso acudimos de nuevo al alojamiento donde comimos y salimos a visitar la Isla de Cactus.

Una pequeña isla en mitad del Salar enteramente cubierta de cactus  gigantes, y cuando decimos gigantes es que realmente lo eran. Todos ellos de diferentes formas, tamaños, con flor, sin flor, parecían saludar, querer abrazarnos, pero cuidado con los pinchos que eran del tamaño de los palillos higiénicos. 

Una vez finalizado el paseo cambiamos de grupo de compis y acudimos a nuestro segundo alojamiento. A lo que descubrimos una montaña que ascendía al mirador del Diablo, ideal para ver  el atardecer, y allá que nos encaminamos. En la parte de arriba una especie de construcción permitía evitar el viento y disfrutar de las vistas. El descenso lo realizamos por otro camino un tanto más empinado, pero por suerte descubrimos unos animalillos mezcla entre conejo y canguro llamados Vizcachas.

A la mañana tocó madrugar ya que teníamos un largo día en coche, ya que las distancias a cubrir eran mayores, haciéndose un poco mas pesado, al estar demasiado tiempo en el coche y con escaso tiempo de disfrute. Sin embargo el cambio de paisaje era continuo y visible a cada instante, pasando de un desierto de sal a una zona rocosa, donde se divisaban las fumoralas del volcán Ollague. Parando a almozar en unas lagunas con los majestuosos flamingos, tan cerca que casi era posible tocarlos, existiendo tres variedades, y todas ellas con un plumaje rosado característico, que es debido a la alimentacion que ingieren en las lagunas.

Después otra vez rumbo a un desierto de arena, con el pintoresco árbol de piedra, producido por la erosión del viento, finalizando en la Laguna Colorada, cuyo nombre es debido a la acumulación de minerales férricos. y donde también existía una gran acumulación de flamencos. Allí pudimos disfrutar de la puesta del sol, bien abrigados ya que hacia bastante viento y frío. Regresando pronto al hospedaje de turno, para tomar una infusión reparadora, que nos mantuviera en caliente, ya que nos habían advertido de la noche y el frio del establecimiento. Esa noche tocaba irse pronto a la cama puesto que al día siguiente madrugábamos.

El amanecer del ultimo día nos deslumbro con un cielo todavía lleno de estrellas, donde se podía apreciar la vía láctea, y después de un pequeño desayuno, emprendimos la marcha hacia lo geisers. Llegando en el momento preciso de la salida del sol, produciendo una atmósfera mágica, que no conseguía romper el olor propio del azufre. Expulsando fumarolas de humo, a la vez que el agua hervía realizando burbujas de barro y gases.
A continuación tras un breve trayecto, llegamos a las aguas termales, lo que nos permitió tomar un espléndido baño, después de unos dias sin poder asearnos en condiciones. Pudiendo alargar nuestro disfrute acuático, ya que nuestro conductor tenia que llevar a los demás compañeros hasta la frontera de Chile.
De regreso, paramos en el llamado desierto de Dalí, y desde allí las ultimas lagunas Blanca y Verde, con su majestuosa fauna. Para finalizar en un amplio Valle de Rocas, en medio de una zona desértica y con las mas variadas formas.

Esa noche la pasamos en la localidad de Uyuni, en un pequeño hostal, todavía flaseados y con una sonrisa de felicidad en nuestras caras. A la mañana siguiente, horas antes de coger el autobus hacia Potosí, aprovechamos para visitar el cementerio de trenes, y poder disfrutar de la atracción sin la cantidad de turistas inicial.

viernes, 2 de octubre de 2015

COROICO: los Yungas

COROICO: los Yungas

Debido al Referéndum convocado para votar la autonomía de La Paz y en todo el país, tuvimos que variar un poco nuestros planes iniciales, ya que el día de la votación se paralizaba toda la ciudad y el país, no existiendo ningún tipo de transporte o movilidad.

Así pues tomamos un microbus hacia la zona de los Yungas, para visitar el pintoresco y turístico pueblo de Coroico, y donde el clima y la temperatura era mucho más agradable que en la capital, ya que la zona esta en una altitud menor y estando más próximos al amazonas y el área selvática.

La carretera de La Paz a Coroico es conocida como la carretera de la muerte, debido al peligro que supone. Hasta allí llegan muchas personas para realizar el descenso en bicicleta, según cuentan, han sido muchxs lxs que han perdido la vida, aunque sigue siendo el mayor atractivo turístico del lugar. Actualmente los microbús van por otra carretera asfaltada y sin peligro alguno, aunque las curvas son horribles. Nosotrxs somos más de la carretera de la vida...

El pueblo cuenta con una plaza central alrededor de la cual gira la vida del mismo. Dicha plaza está llena de argentin@s que, con sus artesanías y espectaculos rompen con la tranquilidad y rutina de Coroico. Próximo está el mercado central, nuestra primera parada cada mañana para tomar un rico desayuno a muy buen precio.

Como llegamos sobre las 13.30h y nos costó más de lo que pensábamos encontrar alojamiento, se nos echó la hora de la comida encima, así que dejamos nuestras cosas y nos fuimos a comer al mercado para, al terminar, encaminarnos calle arriba al calvario, y mira que ... todos los calvarios son un auténtico calvario.... De la ermita sale un caminito, a veces un tanto estrecho y traicionero, que nos llevaría a las supuestas cataratas, digo supuestas porque tras caminar el tiempo estipulado, llegamos a una especie de catarata que estaba cercada. Tratamos de investigar por donde seguía el camino, ya que nos habían comentado que había tres cataratas siendo la última las más bonita y espectacular, pero no dimos con él, bajamos, subimos, resbalamos, pero por allí no había por donde seguir, así que por miedo a que se nos hiciera de noche, decidimos retornar. Por el camino nos encontramos con una alemana con la que fuimos charlando, parecía un tanto enfadada con el mundo, llevaba en La Paz 6 meses y no sabía muy bien por qué, nosotrxs creemos que por un amor, jajajaja. El paseo no estuvo nada mal, aunque posteriormente nos enteramos que eso que nosotrxs pensamos que era una de las cataratas, era simplemente para el abastecimiento de Coroico, aunque nos sirvió de consuelo también saber que en esa época las cataratas estaban secas y carecían de cualquier atractivo.

Afortunadamente encontramos un par de baretos con comida vegetariana, un alivio después de nuestra repetitiva y aburrida alimentación en La Paz a base de pasta, pizzas y empanadas de queso.

Preparamos las compras para al día siguiente subir al cerro de Uchumachi. Otra vez calle arriba por el calvario, hasta llegar a la ermita y de allí un caminito hacia el cerro, supuestamente 2 horas de subida y 2 de bajada. La subida se hace intensa por momento, el sol aprieta aunque el cielo no está despejado, no dejándonos disfrutar de las vistas, las nubes agarradas a las montañas y una especie de neblina. Por el camino nos encontramos con un francés que baja nervioso y presuroso, dice no gustarle las nubes que hay y la gran posibilidad de tormentón de esos que te dejan en el sitio, así que ha decidido volverse. Continuamos nuestro camino y es que por momentos parecía como si estuviéramos en la selva, apareciendo, de repente, una vegetación espesa donde los árboles parecían abrazarse tanto y tan fuerte que era imposible ver el cielo. Así pasamos por tres tramos selváticos. Cuando ya parecía que llegábamos a la cima del cerro, otro nuevo tramo aparecía, y es que parecía como si la montaña quisiera engañarnos una y otra vez, pero quien la sigue la persigue, y a nosotrxs que nos gusta más de caminar y de sufrí, llegamos perfectamente perfectxs.

 Arriba, en la cima, nos encontramos una pareja, una chilena y un boliviano, que estaban tomando un merecido descanso después del ascenso, nos invitaron a compartir un ratillo con ellxs y acabamos charlando de la situación de Bolivia, del presidente Evo, el terremoto de Chile y la vida en general.
El descenso lo hicimos rápido, ya que comenzó a pintinear y no nos queríamos arriesgar a terminar empapadxs. Finalmente quedó en un susto y pudimos comer tranquilamente en mitad del monte.

Al día siguiente regreso a La Paz para continuar nuestro camino.

jueves, 1 de octubre de 2015

LA PAZ: la belleza del caos


LA PAZ: la belleza del caos

Las primeras imágenes que atisbamos desde el autobús, fueron una sensación de agobio y falta de aire; con todo lleno de casas, chabolas, tráfico, humos y gente acumulados por doquier en las laderas de la montaña. Veníamos de la tranquilidad de la Isla del Sol, sin ruido alguno, sin luz, en un pueblecito de no más de 200 habitantes y el choque fue considerable, invadiendonos la sensación de habernos precipitado demasiado en nuestro afán por encontrarnos con una cara amiga.

Sin embargo la ciudad nos fue ganando día a día, con sus bulliciosas calles llenas de mercados. Una gran ciudad de venta ambulante, donde, dependiendo de la hora y sitio consigues encontrar una serie de productos a unos precios u otros. Abrigos, polares, frutas, verduras, puestos de zumos, batidos y desayunos, salteñas y empanadas de queso, diferentes tipos de panes,... vamos una auténtica locura para los sentidos. 

La ciudad está encajada en un valle rodeado de montañas con picos nevados perpetuos, que se pueden observar y disfrutar desde los diferentes miradores de la ciudad, son como unos 11 o 12, el más impresionante por su perspectiva de visión de la ciudad es el Kiri Kiri, casi 360*, al que llegamos caminando casi sin darnos cuenta y en el que permanecimos deleitandonos con la belleza del atardecer y la pintoresca imagen de las montañas llenas de pequeñas luces cual árbol de Navidad. Con El Illimani y el Huayna Potosi, ambas superando los 6000 msnm, el primero presente en el escudo de La Paz, mientras que el segundo, parece que fue fuente de inspiración del logo de la Paramount

La Paz es para tomársela con calma, es necesario caminar despacio ya que las cuestas son prominentes y debido a la altura, 3500msnm, la sensación de cansancio y malestar de cabeza son el pan nuestro de cada día.

A destacar la buena atención e información que recibimos por parte de la persona responsable del punto de información y turismo, quien no escatimo ni en tiempo ni esfuerzo por explicarnos claramente los puntos de interés de la ciudad, horarios, precios, movilidades necesarias para llegar. Gracias a ella conseguimos encontrar todo lo necesario para visitar y disfrutar de La Paz.

Debido a la construcción masiva de casas hasta la altura más insospechada, la ciudad cuenta con tres líneas de teleférico que comunican y hacen más agradable y llevadero el movimiento entre personas de la parte superior de las laderas y el centro de la ciudad, evitando así los atascos continuos, las largas horas y cambios de movilidad hasta llegar a sus casas o puestos de trabajo.

Hay algo que nos choca y llama la atención, prácticamente todas las casas están sin terminar, son de ladrillo rojo y faltan los remates de las fachadas. En nuestro afán por saber y conocer preguntamos por ello, recibiendo como respuesta que si las casas no son terminadas, lxs ciudadanxs evitan pagar un impuesto de vivienda, por lo que sólo se ven finalizados los grandes edificios destinados a oficinas, casas de gente con un nivel económico más elevado y los dedicados a la restauración y turismo.

Por otro lado, algo que se viene repitiendo dede la zona de Cuzco, y es el mantenimiento de los vestidos y costumbres tradicionales de la población mayoritariamente indígena, incluso aquí, en la capital de Bolivia, donde por la gran concentración de personas, debería ser una ciudad más moderna o cosmopolita, y sin embargo se mantiene fiel a sus tradiciones, propias de la zona del altiplano. Este es el caso más llamativo de las llamadas cholitas, con sus bombines y polleras y que sin embargo nos cuenta Eduardo Galeano, en su libro "Las venas abiertas de América Latina": Los turistas adoran fotografiar a los indígenas del altiplano vestidos con sus ropas típicas. Pero ignoran que la actual vestimenta indígena fue impuesta por Carlos III a fines del siglo XVIII. Los trajes femeninos que los españoles obligaron a usar a las indígenas eran calcados de los vestidos regionales de las labradoras extremeñas, andaluzas y vascas, y otro tanto ocurre con el peinado de las indias, raya al medio, impuesto por el virrey Toledo."

Otras de las principales atracciones a las que nos llevaron nuestros pasos, fueron la plaza e iglesia de San Francisco, con su imponente fachada esculpida por artesanos indígenas, que dejaron su impronta mezclada con el arte sacro, a la manera de la catedral y patio de escuelas en salamanca. En las proximidades se encuentra el mercado Lanza donde disfrutamos de varios almuerzos típicos paceños, alternando con la visita al centro de mujeres creando. Un centro auto gestionado feminista, que lucha por los derechos, la igualdad y la justicia de las mujeres, en uno de los países donde más violencia de género se produce, a pesar de cierta labor de concienciación gubernamental.

Nuestros pasos nos llevaron hacia la Plaza Murillo, pero antes nos encontramos con una manifestación de apoyo al presidente Evo Morales, en las proximidades del obelisco. Con diferentes colectivos y comunidades indígenas, ataviadas con trajes típicos y coloridos de las distintas zonas del país, al ritmo de la música y los gritos reivindicativos. Esta marcha nos dio cuenta de la celebración de un referéndum, días después, acerca de la autonomía de La Paz, lo que se traducía en la práctica paralización de toda actividad, ley seca durante el fin de semana, lo que nos obligo a replantearnos nuestra estancia en la ciudad, dividiéndola en dos, mediante un pequeño viaje a la localidad de Coroico.

En la plaza Murillo nos encanto sentarnos en las escaleras, compartiendo el espacio con los lugareños, vendedores de gelatina, fotógrafos que retrataban a familias y enamorados, junto con una plaga de palomas a las que les encantaba dar de comer. Allí pudimos apreciar el palacio de la gobernación, donde acudían los periodistas para transmitir las últimas noticias del gobierno, o las distintas concentraciones de protesta. 

Sin embargo el mercado de las brujas no nos atrajo mucho, al haber presenciado mercados similares, en Perú y Bolivia, con remedios esotéricos y brebajes a base de hierbas u otros ingredientes. Todos ellos con los cadaveres disecados de pequeñas llamas, que supuestamente dan suerte para las distintas construcciones.

En las proximidades se encuentra la famosa calle Jaen, una calle con cierto aire hispano, con las distintas fachadas de colores  y con una historia de brujería a sus espaldas. Cuenta la leyenda que por dicha calle, en la oscuridad de la noche, se daba la aparición de brujas y espectros que engatusaban y se llevaban a los hombres ebrios a vivir experiencias fantasmagóricas, por lo que lxs vecinxs, cual cristiano creyente practicante, decidieron poner una cruz verde al comienzo de la misma para ahuyentar a dichos seres maléficos de sus hombres. Actualmente la calle cuenta con tres museos, diferentes agencias de viajes, cafés de lo más cool y alguna tiendita de artesanía y arte indígena. 

El último día lo dedicamos a visitar el Valle de la Luna, nombre que le dio el astronauta Amstrong, por su parecido similar con la luna, y es que estar allí, rodeada de formaciones rocosas calcáreas y arcillosas daba un aire de extraterreste, en un decorado al estilo de encuentros en la tercera fase, o bien por momentos en el lejano oeste

martes, 29 de septiembre de 2015

ISLA DEL SOL


ISLA DEL SOL

Visto mas o menos Copacabana decidimos visitar la famosa Isla del Sol, por lo que a la mañana siguiente, empaquetamos nuestras mochilas de mano, dejando el equipaje principal en el hostal y tomamos el primer barco hacia la Isla.

En un pequeño bote arribamos a la zona norte de la Isla, donde se asienta una comunidad llamada Cha´llapampa, y a la que hay que abonar una pequeña entrada, a modo de peaje que revierte en el desarrollo de la comunidad, y da derecho a visitar un pequeño museo, junto con las ruinas del Palacio del Inca y el acceso al cerro Uma Qolla. 

Allí hicimos un pequeño ritual, donde apoyando las manos en las rocas cargadas de una supuesta energía, para después apoyarnos en la mesa de sacrificios. También pudimos disfrutar y apreciar la magnitud del lago de montaña más grande del mundo, a una altura de más de 3800 m, entre Perú y Bolivia, donde la gran masa de agua deja en segundo plano cualquier otra vista, llegando a ser casi inapreciable la costa.

Después iniciamos un pequeño paseo de unas 2 horas, para atravesar la isla hacia la costa sur, pagando para ello otro peaje, que posibilitaba el uso del camino entre ambas comunidades.

Llegamos a la comunidad de Yumani, con el suficiente tiempo para buscar un alojamiento antes de que anocheciera, encontrando una encantadora habitación, en un primer piso, desde donde podíamos apreciar las montañas de la cordillera central totalmente nevadas, con el lago Titicaca de fondo, y por supuesto de un cielo espléndido lleno de estrellas una vez que la noche se vino encima.

El dia siguiente lo dedicamos para explorar las ruinas de Pilko Kaina, regresando al puerto por las escaleras del Inca, desde donde tomamos un barco de vuelta a Copacabana. Tristemente tomamos una mala decisión, al tomar un bus destino La Paz, y de la que nos arrepentimos horas mas tarde, movidos por el afán de encontrarnos con nuestra amiga Chus, y que por un malentendido creíamos que estaría ya en la capital; sin embargo este encuentro no se llego a producir, ya que su llegada estaba prevista para un mes mas tarde.

COPAPACABANA TITICACA


COPAPACABANA TITICACA 

Otra noche durmiendo en un autobús, rumbo a la frontera Boliviana. A primeras horas de la mañana, hicimos nuestro ingreso en el país, sellando nuestros pasaportes, primero la salida en el lado peruano y después realizando un pequeño tramo andando, fichando la entrada en Bolivia.

Llegamos a Copacabana y tras una pequeña búsqueda, nos quedamos en el hostal Inca Terra que era prácticamente nuevo y bastante amplio. Desayunamos en el mercado, el socorrido cafe con leche y pan con queso.

Después visitamos la gran catedral que ocupa parte de la población de Copacabana, y buscamos la famosa virgen negra. En nuestro caminar por las pequeñas calles, empezamos a apreciar los pequeños cambios visibles en la vestimenta y costumbres locales de la zona. Principalmente visibles en los sombreros a modo de bombín o borsalino, con las polleras largas similares a sus vecinas peruanas.

Nos habíamos propuesto descansar y no cargarnos mucho el primer día, pero parece que es ver una montaña que escalar o un obstáculo que salvar, y allí que nos vamos. Por lo que nos encaminamos a la llamada Horca del Inca, una suerte de loma donde se realizaban ofrendas y observación astronómica por parte de los antepasados de la zona, el pueblo de Tiwanaku, anteriores a los Incas y cuya civilización se extendió por el lago Titicaca, Bolivia, Perú, llegando hasta Ecuador.

El lugar estaba poco cuidado, con mucha basura de restos de botellón y pintadas a modo de testimonio de la estancia de enamorados, quintos y familias, una tristeza que se repetía en otras zonas de interés turístico.

Como ya habíamos cogido carrerilla, decidimos cumplir la tourne, visitando primero el Tribunal del Inca y después la ascensión al Calvario. Por el camino nos topamos con una suerte de manifestación cultural, formado por un grupo de aldeanos de otra vecindad, que totalmente ebrios se dedicaban a dar vueltas en torno a un campo, mientras se tocaban o se hacían acompañar por música tocada con flautas, en honor a la virgen de Copacabana. El espectáculo se completaba, con un grupo de mujeres armadas de una especie de látigo con los que ponían orden y trataban de hacer subir a los hombres mas ebrios a un camión de transporte ganadero en el cual viajaban de regreso a su hogar.

Completamos el día ascendiendo al Calvario, desde donde disfrutar de la puesta de sol sobre la bahía de Copacabana. El lugar tiene cierta belleza y por momentos se nos pareció a Finisterre, con pequeñas ofrendas a modo de fogatas, donde quemaban para pedir salud, dinero y otros largos etc. Lo triste como siempre, es la gran acumulación de basura en forma de botellas, bolsas de plástico, etc... Y comentándoselo al encargado del hostal, puso la socorrida excusa de acusar a sus vecinos Peruanos, que acuden a esta zona como lugar de esparcimiento.


lunes, 21 de septiembre de 2015

PERU: EL MUNDO ES ANCHO Y AJENO

PERU: EL MUNDO ES ANCHO Y AJENO

Me permito citar el titulo de una de las mejores novelas que me ha acompañado, del escritor Ciro Alegría, para hablar de nuestras impresiones sobre la situación política y social del Perú. 

Por supuesto estas impresiones no son mas que superficiales y se han ido formando vagamente a base de viajar, interpelar a los paisanos de la zona, lectura de algun titular, consultas en la red, etc...

La principal sensación que nos han dejado, es la de una población mestiza alegre y trabajadora, principalmente agrícola y que se dedica al comercio de todo tipo de productos del campo, ganadería, pesca... y en las ciudades, complementados con la venta de otros productos alimenticios, remedios naturales, artesanía, vestimenta, etc.

Donde la mujer es la principal sustentadora de la vida familiar, aunque infravalorada, cargando como en todo el mundo, del cuidado de los niños y de la casa, ademas de las tareas del campo o del transporte y venta de productos en los mercados de las ciudades. Con esa imagen típica que perseguimos retratar los turistas, con el atado de la manta de colores llamado aguayo, cargado sobre su espalda, transportando los más imposibles pesos, incluido los niños, comida, etc.

"... pa nosotros los pobres, el mundo es ancho pero ajeno... En ese mundo ancho, cambiamos de lugar, vamos de un lao pa otro buscando la vida. Pero el mundo es ajeno y nada nos da, nada, ni siquiera un güen salario, y el hombre muere con la frente pegada a una tierra amarga de lágrimas..."

Estas imagenes se dan sobretodo en la zona interior y costa del país, siendo un tanto distintas tal vez en la región amazónica.

Por otro lado las principales quejas de los peruanos, es cierta apatía hacia la clase dirigente, a la que consideran toda corrupta y que no hacen mas que vender las riquezas y recursos del país a manos extranjeras. Este es el caso del ultimo presidente Ollanta Humala, al que ademas consideran un calzonazos, dominado por su mujer, y que termino decepcionando a las clases mas pobres, incumpliendo todas las promesas que realizo en su momento, con un gobierno continuista de políticas anteriores y que llego a tener la bendición de Vargas Llosa.

En este sentido, el país es rico en recursos y podría generar riquezas y fuerza de trabajo para ser distribuido de una manera mas equitativa. Con una mayor apuesta por la educación publica, la sanidad, políticas de incursión de indígenas y más desfavorecidos, mejora de infraestructura, derecho a vivienda, políticas de ayudas, becas y subvenciones... Pero parece que los sucesivos gobiernos consideran mas fácil y rentable poner en manos extranjeras la explotación y creación de las distintas infraestructuras para la comercialización, antes que crear empresas publicas o nacionalización. El principal lema de los distintos gobiernos, es dar a la empresa privada la gestión de todo recurso, antes de que se quede parado, ya que la iniciativa publica no se va a desarrollar.

Sin embargo, da la sensación de que el Peruano es un tanto conformista, que presenta cierta indiferencia y descreimiento, que suele proyectar sus problemas hacia otras nacionalidades (chilenos, brasileños, bolivianos...)  o dirigentes. Pero que no hace mucho por cambiar su situación, posiblemente por la mayoría de población que se dedica a la agricultura, y ganadería; principalmente cholos e indígenas. Y con un menor acceso a la educación, puesto que su realidad y día a día, se reduce a conseguir alimento, ropa, un techo y si existen excedentes, comercializarlos. Quedando otras necesidades postergadas, siempre que no se lleguen a colmar las anteriores.

En cuanto a la educación, es pobre y muy básica, donde los niños se pasan principalmente copiando el libro entero, incluidas las ilustraciones, sin desarrollar la capacidad de comprensión y raciocinio. También conocemos la existencia castigos físicos y de otros tipo. La enseñanza suele estar muy militarizada, cantando el himno patrio, desfilando, realizando educación física e indistintamente colegios publicos y privados  visten con uniformes.

Por otro lado aquí como toda Sudamérica, son bastante creyentes, principalmente católicos, celebrado todo tipo de santoral y adoraciones a las distintas vírgenes. Suelen estar mezclados con cultos indígenas, por lo que la imagen resulta bastante chocante, llegando incluso a toques carnavalescos y un tanto ebrios.

En cuanto a la sanidad y la justicia, nos tememos la tendencia a favorecer a los mas ricos, siendo el acceso mediante pago, o consiguiendo los mejores profesionales.