martes, 12 de enero de 2016

RÍO GRANDE

RIO GRANDE

Estábamos de suerte, y el primer camión que pasó, paró y nos levantó. Hicimos el trayecto del tirón hasta Ríos Gallegos, donde el camionero debía hacer la aduana lo que le demoraría unas cuantas horas, por lo que nos dejó en la gasolinera y probamos suerte de nuevo, aunque esta vez con un poco menos...El lugar era muy transitado pero no paraba nadie, además de juntarnos unas cuantas personas con el mismo objetivo, viajar al sur. Cuando ya habíamos perdido un poco la esperanza y tras comprar unos chocolates que nos animarán un poco, pasó nuestro siguiente transportista, Jorge, un camionero de Trelew que iba exactamente hasta nuestro siguiente destino, Río Grande.

Nos asustamos un poco cuando nos dijo que igual no llegábamos hasta el día siguiente, nosotrxs no viajamos con carpa...

El viaje, a pesar de no quedar demasiados km, demoraba bastante tiempo ya que teníamos que cruzar el estrecho de Magallanes en barcaza y después continuar por una carretera de ripio durante 80km.

El viaje en barcaza fue increíble. Nos permitió disfrutar del avistamiento de Toninas, una especie de delfines de color blanco y negro como las orcas. Jugaban junto a la barcaza, deleitándonos con su dulce danzar al son de las olas que producía la Barça con el agua.

Durante el camino observamos un cielo ardiendo, con una mezcla de colores increíbles, y es que siendo las 0:00 aún el cielo permanecía iluminado.

Sobre las 0:30 llegamos a Río Grande, y Jorge decidió que tras dejar el remolque del camión donde debía, nos acercaría a casa de Rocío, nuestra siguiente anfitriona, y así fue.

Rocío junto a su inseparable amiga Ailen, nos esperaban en su casa con unas ganas locas de hablar, que les contáramos de nuestro viaje, nuestra experiencia,...así que nos dieron cerca de las 3, y ya estábamos que nos caíamos del sueñito cuando decidimos irnos a la cama.

Al día siguiente, por mucho que intentamos dormir más, nuestro afán por madrugar pudo más. Una vez en pie fuimos a comprar con Rocío y preparamos una rica torta de espinacas y ricota, Uhmmm eso estaba excelente.

Por la tarde paseamos por la costanera, merienda con facturas en casa de Ailen y cenita rica regada con un poco de Fernet, rica bebida de origen italiano que se mezcla con coca cola y tiene un regusto especial.

A la mañana siguiente, preparamos nuestro cartel para Ushuaia, y es que ya estábamos tan cerca del fin del mundo...que una gran emoción nos embriagaba.

Nos despedimos de Rocío deseándole lo mejor del mundo y partimos hacia nuestro siguiente destino, Ushuaia!!!

PUERTO SAN JULIÁN

PUERTO SAN JULIÁN 

A las 7 de la mañana nos despedimos de Sebastián y nos encaminamos, junto a nuestras inseparables mochilas, hacía la salida de la ciudad, rumbo ruta 3! Tras unos cuantos coches pasando de largo, de repente paró uno y nos dijo que nos llevaba a Trelew, una ciudad próxima, a eso de 1 hora pero que nos ponía en movimiento desde ya.

Una vez en la gasolinera nos levanto Cristian, un camionero de Buenos Aires que hacía la ruta 3 hasta Ushuaia. Muy amablemente nos invitó a subir y ahí comenzó nuestra aventura con el mundo de los camiones.

Sobre las 20.30 y tras casi 10 horas de viaje, llegamos a Puerto San Julián. Eso sí, a mitad de camino paramos en Caleta Olivia, donde, para grata sorpresa nuestra, estaba la playa llena de Lobos marinos. Estaban ahí, al lado, se podía bajar y pasear entre ellos, aunque a mi parecer hay que aprender a respetar los espacios de los animales, el ser humano parece nunca conformarse y querer siempre más...

Una vez en Puerto San Julián, Marcos, nuestro siguiente anfitrión pasó a recogernos por la terminal de bus, hasta donde nos acercó una chica del pueblo.

Nuestra idea era pasar una única noche en esta localidad, pero debido a que llegamos muy tarde y que tuvimos una muy buena acogida, decidimos quedarnos un día más. 

Tanto Marcos como su compañera Lisa, nos recibieron con tal cariño, bondad y cuidado, que nos sentimos realmente bien. 

Se desvivieron por enseñarnos los encantos de esta desconocida población de cara al turismo. 

Paseamos por la costa, recogimos caracolas, vimos lobos marinos y unos paisajes realmente increíbles, impresionantes, hermosos. Disfrutamos de un maravilloso atardecer a eso de casi las 23 de la noche, entre diferentes rojos, morados y rosáceos, quedando latente en nuestra retina, esperamos que de por vida.

Nos deleitaron con una rica comida y cena y a la mañana siguiente, Marcos, muy tempranito, nos acercó a la ruta para continuar con nuestro viaje.

PUERTO MADRYN

PUERTO MADRYN

Tras un par de días dándole vueltas a la cabeza y consultando con la almohada cómo hacer para llegar hasta Puerto Madryn, decidimos coger un tren, que tardaba como 12 horas para hacer 600km, hasta Bahía Blanca y después continuar a dedo. E tren nos costó rebarato, 100 pesos cada unx, menos de 7 euros. El tren os podéis imaginar, del año catapum chispum y sin ningún tipo de comodidad. 

Sobre las 9.30 llegamos a nuestro destino, y sin haber dormido prácticamente nada, preguntamos por la ruta 3 hacia Puerto Madryn. La cosa se complicaba porque necesitábamos una tarjeta para poder coger un colectivo que nos llevara hasta la ruta, así que Miqui sacó su pulgar y un amabilísimo señor nos paró, y resulta que vivía cerca de la ruta, y allá que nos acercó. Su hija también había viajado y era una forma de devolver el favor.

Cuando llegamos hasta la gasolinera ya había un grupo de tres y una chica sola haciendo dedo, parecía que la cosa iba a estar complicada, pero tras 20 minutos, un señor con su furgoneta nos pregunta para donde vamos y, con tan buena suerte que iba hasta allá, QUÉ ALEGRÍA. 

El viaje fue un auténtica placer y, aunque fueron 9 horas, se nos pasó rapidísimo...

Llegamos a las 20 a casa de Sebastián, nuestro anfitrión en Puerto Madryn. Vivía en una casita chiquita que nos dejó durante los 4 días que estuvimos allá, como si fuer nuestra, y se trasladó a casa de su novia, increíble lo de esta gente, cada vez nos dejan con la boca más abierta.

El primer día paseamos por la rambla y fuimos hasta el monumento del indio que nos permitiría tener una buena vista de la costanera. Después nos dirigimos hacia la lobería, y a mitad de camino nos levantó una pareja de jueces argentinos con lxs que accedimos, pasamos por argetinxs y pagamos la mitad.

Al día siguiente madrugamos para ir a Península Valdés. Tras una hora en la ruta, vemos pasar un coche que mira nuestro cartel, pero pasa de largo, y de repente, en la lejanía escuchamos unos gritos, habían parado y nos llevaban a nuestro destino. Tres jubiladxs argentinxs muy simpáticxs y amorosxs iban a embarcarse para ver ballenas.El viaje fue bárbaro y al llegar a la taquilla de entrada dijeron ¨tres de jubiladxs y 2 normales, somos argentinxs¨, y nosotrxs con la boquita callada sin decir ni mu...y una plata que nos ahorramos.

Una vez allá, nos pusimos a caminar y a hacer nuevamente dedo, ya que para hacer el recorrido de la península se requiere de auto. Pasado un ratillo, una pareja de italianxs que estaban de luna de miel, nos levantaron y ahí comenzó un gran día lleno de lindas emociones, risas e ilusiones.

Pudimos ver los lobos marinos, todo pegados, unos encima de los otros, con enfados y gruñidos retándose de continuo.

Descubrimos que también existen los elefantes marinos, que son como los lobos pero con una nariz prominente al estilo trompa. Estos mantienen más las distancias los unos de los otros, y les cuesta la misma vida moverse, tienen que arrastrarse para poder llegar al agua, con varios descansos de por medio.

Y finalmente descubrimos a esos pequeños mamíferos tan graciosos, lindos y entrañables que son los pingüinos magallánicos. Simpáticos en su caminar e interactuar, con su corbata blanca, llevando de comer a sus crías y defendiéndolas a través de un sonido muy peculiar, y es que los pingüinos rebuznan, si si, como lo habéis oído, rebuznan igual que los burros, e impresiona muchísimo, ya que no puedes entender como un sonido tan fuerte puede salir de un ser tan entrañable!

Tras un largo y emocionante día, regresamos, agotadxs a nuestra casa durante unos días.

Al día siguiente nos lo tomamos con mucha calma, de paseo y preparación de nuestro siguiente destino, Puerto San Julián.

Colonia

COLONIA

En caminados ya en direccion a Argentina, hicimos escala en la pintoresca localidad, donde nos acogió una familia muy especial, formada por Pamela y su 2 hijos, ademas de una continua visita de sus distintos hermanos, ávidos por conocer otras culturas y amigos de distintos lugares.

Pffff... Sentimos ser tan poco expresivos y continuar con este esquema descriptivo de nuestras correrías por las Américas. El caso es que se escriben con un periodo de cierta distancia, que por un lado nos obliga al recuerdo de un pasado reciente, y con ello cierto hastío al impedirnos disfrutar del momento presente. Es así como la propia avidez de experiencias nos convierte en tan pésimos escritores, con escasa paciencia para relatar nuestras vivencias, a la par de una conexión más directa en el día a día mediante la tecnología, que nos impacienta en el envío y recepción de información de nuestros seres queridos.
Escribimos estas líneas a mas de 3500 kms de un tiempo pretérito, congelado en nuestro recuerdo, como las nieves perpetuas de las montañas que nos rodean y acompañan al imponente pico del Fitz Roy, en El Chalten, tras la celebración del año nuevo y pequeña resaca del día después. A escasas horas de retomar nuestro camino por la ruta 40 hacia el norte de Argentina y Chile, como esperamos retomar la senda de nuestra pequeña bitácora.

Retomando el hilo, el primer día visitamos la zona del casco antiguo done se encontraba unas ruinas testimonió de la disputa entre portugueses y españoles por este importante enclave; así como una iglesia con una exposición artística sobre aves realizadas en hierro forjado y cerámica. Por la noche disfrutamos de una maravillosa puesta de sol, junto a la zona costera, con la mirada perdida entre el mar de plata y nuestro próximo destino, Argentina.

Al día siguiente acudimos a la playa tomándonos un tiempo para descansar, tomar el sol y comer a modo de un pequeño picnic, tras el cual paseamos por la costanera hasta el centro. Aprovechando para conocer los lugares que nos terminaban por visitar, como el paseo junto al faro y las callejuelas de influencia portuguesa.

Por la noche dimos un pequeño paseo con los hijos de nuestra anfitriona hacia un parque próximo, cuidando y jugando con esos pequeños monstruos.

Al día siguiente realizamos los preparativos necesarios para cruzar el Mar de la Plata hacia Buenos Aires, con un buque que tardaba aproximadamente 2 horas, aprovechando para enviar nuestras últimas postales desde el Uruguay.

BUENOS AIRES

Buenos Aires

Y llegamos a la Argentina!....Sobre las 19:30 arribamos a Buenos Aires, tomamos el metro y un colectivo hasta la casa de nuestro amigo Mario, quien nos recibió, junto a "Uru" (Sebastian), muy cariñosamente . Cenamos, tomamos en casa y salimos a disfrutar de la noche bonairense. Estuvimos en la cervecería artesanal de un amigo en el barrio de Palermo, de ahí a una selecta vinacoteca y finalmente terminamos en un garito más bailongo, donde charlamos animadamente con la gente, estábamos eufóricxs de estar allá rodeadxs de tan buena gente. Finalizamos la noche tomando unas ricas y famosas porciones de pizza y .....

Nada más levantarnos ya teníamos plan para ese día, y que mejor que disfrutar de un caluroso sábado, con un rico asado en la azotea de Caro, una simpática y loca argentina amiga de Uru.

Nos juntamos unxs cuantxs, con comidas y bebidas varias, y es que el día estaba perfecto para ello. Lo regamos todo con cerveza Quilmes, y de allí pasamos a conocer nuevos espirituosos como el Fernet y el xxxfizzi, además de las conocidas facturas, unos dulces con tan extraño nombre.

El domingo fuimos a un terreno,a una hora de Buenos Aires, que Mario había comprado con intención de, en algún momento construirse una casita para huir de la ajetreada ciudad. Así que nuevamente disfrutamos de un asado, esta vez en compañía de una pareja y sus 2 hijos, con los que disfrutamos de lindas conversaciones, y un día precioso. A la vuelta estuvimos tomando mate y un jugo en el parque Mafalda, en la zona de Palermo.

El lunes habíamos quedado con Uru en visitar la ciudad con unas bicis que nos habían prestado, teníamos que pasar a recogerle y comenzar el paseo, pero nos fuimos erróneamente a otro lugar, con la misma dirección pero en una zona totalmente opuesta, por lo que demoramos una hora. A parte, yo no me sentía muy segura manejando por la ciudad, un estilo Madrid, con mucho tráfico, así que decidimos dejar las bicis, avisar a Uru y pasear por nuestra cuenta. Ese día aprovechamos para recorres la calle corrientes, llena de teatros a ambos lados de la calle, gente paseando, comprando, tiendas de discos, libros de segunda mano..., todo una locura al más puro estilo gran vía madrileña, o Broadway, sobretodo a esta última a la hora del encendido nocturno, con sus luces y neones de colores (aunque tristemente todas las ciudades tienden a parecerse en las zonas comerciales). También llegamos hasta la zona del obelisco, la avenida 9 de Julio, y de allí la casa Rosa, que en esos días estaba en pleno conflicto por la ceremonia de investidura del nuevo presidente electo. A pocos metros hallamos la tristemente recordada Plaza de Mayo, por las concentraciones y manifestaciones de las abuelas y madres de los desaparecidos durante la dictadura; lugar también que acoge otras manifestaciones, por encontrarse frente a la presidencial Casa Rosada. Frente a la plaza, está la catedral de la ciudad, desde donde hizo carrera el nuevo Papa.

Por la tarde quedamos de nuevo con Uru, para disfrutar  del espectáculo de la Bomba del Tiempo, un directo de percusión, dirigido mediante lenguaje de signos y distintos intérpretes. Todo una diversión de ritmo y alegría, que nos alegró el corazón y nos conecto de nuevo con la alegría del candombe Uruguayo. A la salida lo celebramos con unas cervezas en un local de billar enorme, con más de una decena de mesas, junto con puestos de Ping pong, y futbolín.

Los siguientes días, los dedicamos en profundizar un poco más en el conocimiento de esta enorme ciudad, utilizando el barato transporte urbano, y la compra de la necesaria tarjeta Sube, salvando las grandes distancias de esta basta urbe. Es así como llegamos al famoso barrio de San Telmo, con sus antigüedades, y estilo próximo al barrio de Malasaña, donde se concentra la juventud y los artistas de la ciudad, reinterpretando el lugar desde un punto de vista más moderno y bohemio, pero también más caro y con menor entidad.

Otro de las visitas obligatorias fue la zona del barrio de La Boca, todo una especie de decorado multicolor, que interpretaba a su manera un antiguo asentamiento de clases pobres, con sus casas de chapa e inestabilidad. Que se inundaba con gran facilidad, pero que en la actualidad está llena de coloridas pintadas, zonas de restauración, con actuaciones de parejas de tango, con músicos en directo. Todo ello al abrigo del estadio de fútbol del Boca junior, y que por falta de interés balompédico dejamos totalmente al margen.

Una de las tardes de regreso a la casa de nuestro anfitrión, coincidimos con la celebración del día mundial de la lucha contra el sida, disfrutando de la actuación de distintos grupos, junto a la zona del Congreso. Un gran edificio, a la manera de su homólogo estadounidense  en el DC. Allí presenciamos el vertiginoso arte del Tango interpretado por una de las más grandes figuras del momento Maximiliano Guerra y su pareja, en plena calle, lo que provoco un gran revuelo. De ahí el espectáculo tomó literalmente ruedas, al ser trasladado en un trailer, el directo de la popular banda de los Piojos por la calle principal de la Av Corrientes hacia el Obelisco.

Visitamos también la zona de la Costanera Sur, todo un maravilloso parque natural, de protección los humedales y zonas próximas al río Mar de la Plata, donde aparte de dar un gran y relajante paseo, aprovechamos para relajarnos con las vistas del río, el contacto directo con la naturaleza, la vegetación y su fauna, todo ello a escasos metros del llamado microcentro. Ese mismo día, llevados por nuestros pasos acabamos en Puerto Madero, una relativa zona nueva restaurada con mucho lujo, y llena de diques y edificios acristalados, en gran contraste con el buenos aires conocido hasta el momento, donde se encuentra el puente de la mujer, así como otras atracciones a modo de buques y corbetas de la marina.

En los aspectos más culturales visitamos el famoso Teatro de Colón, imponente y mayor que el Teatro de la Ópera de Madrid, propio de la grandeza y el esplendor que el país disfruto en el siglo XIX hasta principios del siglo XX. Desde allí nos dirigimos al gratuito museo de Bellas Artes en el barrio ...., donde pudimos admirar las obras de artistas tan reconocidos como Zezzane, Pisarro, Goya, Velazquez, Soroya, el Greco, Zurbaran, Rembrant, Monet, Torres García y un largo etcétera, incluyendo las manifestaciones artísticas de los nuevos intérpretes latinoamericanos. A la salida, totalmente rendidos por nuestro vagar en la pinacoteca, descansamos un poco tendidos en el verde césped del parque de las Naciones Unidas, presidido por una curiosa instalación, formada por una amapola gigante de hierro o aluminio pulido y gigante, que abría sus pétalos en función del sol, buscando su calor y reflejo a modo de una gran maravilla, tal y como llaman por acá a los girasoles.

Uno de los días de nuestro gran vagar, hallamos abierto el imponente museo Kitchner, antiguo edificio de correos, que el gobierno de Cristina abrió en conmemoración de su marido y querida figura presidencial. Recorriendo el inmenso edificio, con unas increíbles instalaciones, como es el auditorio en forma de ballena de cables de acero y en cuya azotea alberga una zona de exposiciones de fotografía, así como un balcón donde se,celebran actuaciones de grupos de música al modo del balcón de la Casa Encendida. También admiramos las distintas exposiciones sobre los últimos acontecimientos políticos entorno a la querida figura de Eva Perón, así como la conmovedora y necesaria exposición sobre las Abuelas de Mayo y los desaparecidos de la dictadura, con un impactante material gráfico que desvela la estoica lucha por encontrar a los nietos e hijos desaparecidos, y que en esos días coincidió con el hallazgo de uno de ellos con vida y plena conciencia. A propósito nos permitimos aconsejar el informe encargado a la comisión dirigida por el escritor Onetti, llamada NUNCA MÁS, que relata los desmanes e impunidad de los militares y sus cómplices en este país.

Una de las casualidades del momento nos llevo a la visita de un festival de cine, con el visionado de la película documental "Soy Tambor", que explicaba la introducción del candombe desde la vecina Uruguay, al huir de la represión de la dictadura que también sufría, extendiendo la presión de tan alegre manifestación de ritmo y alegría, principalmente por gentes de origen africano y/o uruguayo.

También, por indagación conocimos la Usina del Arte y un increíble espectáculo de Tango, a manos de la prestigiosa y reconocida bailarina Mora Godoy, que acercaba la expresión de este arte, por momentos a zonas próximas al ballet clásico, espectáculo circense de piruetas o posiciones imposibles, o fusión del tango clásico con la electrónica, a cargo del múltinstrumentista del grupo Bajo Fondo, con el que terminó la velada. De vuelta a casa, de regreso por San Telmo, coincidimos con un maravilloso desfile de candombe al que no pudimos dejar de unirnos, disfrutando y bailando hasta altas horas de la noche.

Terminamos despidiendonos de esta maravillosa ciudad y nuestros increíbles amigos, dándonos cita en la conocida pizzería Xxxx disfrutando de unas pizzas de mozarella y fugazetta, acompañada de una fainá, para terminar con unos riquísimos helados de vainilla y dulce de leche.

Sin duda estos mas de diez días, han sido todo un carrusel de aventuras y disfrute, de los que siempre estaremos agradecidos a los enormes amigos Mario y Uru, con una envidiable y sincera relación de amistad que hacia contagiar de alegría, buen humor, amor y disfrute de la vida. Viviendo intensamente y prácticamente sin descanso cada segundo. Nos apuntamos el lema de nuestro amigo "Vivid una vida para recordarla"

jueves, 17 de diciembre de 2015

Regreso a MONTEVIDEO

Regreso a MONTEVIDEO.

Tras dos semanitas disfrutando de las playas uruguayas y sobretodo de sus maravillosas gentes, retornamos a Montevideo, aunque con algún que otro contratiempo, debido a la huelga de ómnibus, lo que nos situó en medio de la ruta haciendo dedo, y donde terminamos siendo levantadxs por Bea,una señora de unos 50 años, que muy amablemente nos llevó incluso hasta su casa e invitó a merendar.

Una vez en Montevideo acudimos al hospital que nos asignó el seguro medico. Todo terminó en un susto, nada de mosca berros,sino un acumulo de grasa que se infectó por una bacteria, una pequeña incisión y listo.

Por la tarde noche del sábado quedamos con Karin, la prima de Enrique, que nos invitó a una fiesta hippy-intelectualoide en una chacra a una hora de la ciudad. El lugar era hermoso, tomamos pizza, birras y disfrutamos de una performance!

El domingo aprovechamos para ir a la feria de Tristán Narvajas, donde Miqui por fin pudo adquirir los vinilos tan deseados. Pasamos la mañana, comimos en la rambla frente al río de la Plata y finalizamos en día en el parque Rodó disfrutando de la compañía de Adri, Juan y Aitor, escuchando los tambores y tomando unas ricas cerves.

Al día siguiente acudimos a la torre de las comunicaciones, desde donde se puede observar una visión panorámica de la ciudad de Montevideo.
Por la tarde paseamos por la zona vieja, compramos unas postales y descansamos y disfrutamos del sol en el césped.

Al día siguiente fuimos a la terminal de ómnibus a recoger las zapatillas de Miqui olvidadas en Durazno y que nuestro amigo Enrique envió como encomienda y de paso informarnos sobre los horarios y tarifas de los buses a Colonia de Sacramento. Aprovechamos para enviar los dicos a España y preparar todo para partir al día siguiente. 

Por la noche acompañamos a nuestrxs amigxs uruguayxs a visitar a la abuela de Juan, una mujer realmente interesante y que con 90 años continuaba teniendo unas ganas enormes de viajar y conocer.

Terminamos la noche cenando muzza  y fainá en el Sporting, de postre helado y ricos alfajores.

Nos hemos sentido tan cuidados y a gustito en Uruguay que nos da una pena enorme continuar, dejando atrás a personas maravillosas y que llevamos en el corazón. 

Uruguay es el primer destino en el que valoramos la posibilidad de poder quedarnos a vivir.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Punta del Diablo

Punta del Diablo

Es una maravillosa localidad a la que llegamos haciendo dedo en la ruta principal, de donde fuimos levantados por una pareja, viajando en la parte trasera de una pick-up con solera.

Una vez allí nos esperaba nuestro gran anfitrión Joaquin, abriéndonos su casa y la posibilidad de disfrutar de tan recóndito lugar. Aconsejándonos las playas y sitios que no debíamos perder, y manteniendo siempre las mas animadas conversaciones sobre musica, humor, política, vida ...

Durante nuestra estancia visitamos las distintas playas próximas como Playa Grande, del Rivero, de la Viuda y de los Pescadores, bañándonos en cuanto fue posible, ya que la mayoría del tiempo el cielo no acompañaba.
Sin embargo, este contratiempo no fue obstáculo para disfrutar de tan maravilloso paraje, realizando largas caminatas hasta la reserva de Santa Teresa, primero a través de las distintas playas y siempre alerta oteando el horizonte, para localizar el soplido de alguna ballena austral, ya que en el lugar se puede avistar este tipo de ballenas, incluso en el mes de nuestra estadía, el mes de Noviembre. Lamentablemente no tuvimos la oportunidad de hallar tan singular espectáculo, aunque si pudimos participar en el salvamento de una tortuga marina que estaba varada en la costa boca abajo, devolviéndola al agua y con ello esperamos salvándole de una posible muerte. Ademas de observar el navegar de las toninas junto a un espigón de la costa, mostrando su aleta dorsal de color negro y perdiéndose en la lejanía del mar atlántico.

Podria llenar docenas de paginas con descripciones de hermosos tramos de esa región, por los cuales pase aquel día, pero debo declararme culpable de una insuperable aversión por este tipo de escritura. Después de esta cándida confesión, espero que el lector no se querellé conmigo por la omisión; además, quienquiera que guste de esas descripciones, y que sepa hasta que punto son evanescentes las impresiones que los cuadros verbales dejan en la memoria, puede navegar por los mares y galopar alrededor del mundo para ver todo eso por sí mismo... Háganme discursear sobre valles profundos, encumbradas alturas sobre tierras áridas, o bosques umbríos, o frescos cursos de agua donde bebí, y me refresqué, pero todos esos lugares, agradables o lóbregos, deben pertenecer al reino llamado corazón.

LA TIERRA PUPUREA William Henry Hudson / Guillermo Enrique Hudson

En nuestra visita al parque natural de santa Teresa, al llegar al fuerte disfrutamos de la agradable compañía de un nuevo amigo de nacionalidad italiana llamado Davide, que estaba por la zona paseando un tanto solo y que nos pidió acompañarnos por nuestro pasear por el lugar. Fue así como, sin darnos cuenta debido a nuestra animada conversación, llegamos a la Pajarera, una especie de zoológico gratuito, donde pudimos observar las especies propias del lugar como el carpincho o capivara, presentes en las monedas uruguayas. Compartiendo su ambiente con otro animales como carneros, jabalíes, avestruces, llamas, ponis y burros. Por supuesto existía una zona destinada a la exposición de aves, y caimanes, pero que nos llamo menos la atención, por haberlos visto con anterioridad.

Continuando nuestro vagar llegamos a la zona del Invernáculo y Sombráculo, ademas de una zona de observación de las aves presentes en el lago de las proximidades.

Por las noches aprovechamos para disfrutar de unos maravillosos cielos estrellados, siempre que el tiempo acompañaba, ademas del deleite con la curiosa atracción que producen la gran cantidad de luciérnagas que se encuentran y que gracias a la escasa contaminación lumínica, permiten mostrarse en gran esplendor.

La ultima noche en Punta del Diablo, fue amenizada con un buen concierto de rock en directo, ofrecido por la banda de nuestro anfitrión, que tocaba la batería, mientras nosotros nos encargábamos de los fogones y la preparación de una buena cena, todo ello regado con unas cuantas cervezas.